Emociones contenidas y que se desataron el pasado 20 de Marzo cuando nos reunimos una gran parte de la generación del 66 de nuestra localidad. De todas las reuniones habidas me han contado que fuimos los mas numerosos (54) aunque hubo bastante gente que por diversos motivos no acudieron con lo cual habríamos batido records; la verdad es que el año 66 en nuestra localidad fue el año mas fructífero de aquel baby boom de los 60 en España. Somos la generación que verdaderamente ha realizado el cambio estructural de nuestra sociedad ya que cuando llegamos a la juventud la generación anterior ya había comenzado el cambio y a nosotros nos ha tocado hacerlo realidad completamente al tener que terminar el trabajo fraguado por la generación anterior. Nosotros fuimos los que acuñamos esa frase tan manida de “me he hecho a mí mismo” que reflejaba muy bien el hecho de que nuestros ancestros venían con una forma de ser y de pensar distintas que había que cambiar y al no tener ningún tipo de apoyo pues no tuvimos que inventar a nosotros mismos, de ahí la frase.
Si me preguntarais qué comimos en la cena os diría que no me acuerdo muy bien; sin embargo, si la pregunta fuera qué se mascaba en el ambiente lo tengo claro: emoción a raudales. Aún viéndonos la mayoría muy a menudo por vivir en el mismo pueblo la gente hablaba y recordaba las cosas de la infancia y la juventud como si cada uno hubiera vivido en un lugar distinto del planeta y no nos hubieramos visto en años. Hubo risas, voces, abrazos efusivos y hasta lágrimas de felicidad que regaron un encuentro que era necesario desde el punto de vista emotivo; hemos sido, como dijo alguien, una generación particular que ha seguido en la vida con unas relaciones personales que a lo mejor no se han profundizado entre todos juntos, pero sí es verdad que el sentimiento de que estábamos todos para todos no lo hemos perdido; y eso dice mucho en un mundo en el que hoy por hoy priva el reinado del yo sobre el nosotros tan necesario.
En resumidas cuentas nuestro encuentro generacional ha servido para afianzar más si cabe nuestra amistad sincera después de tantos años. Desde estas lineas también quiero recordar a las personas que nos han guiado desde niños: nuestros padres, maestros, etc… sin los cuales no seríamos las personas que somos ahora. Y dentro de los “nuestros” también un recuerdo a los que no estuvieron y a los que vinieron desde fuera expresamente al encuentro, sobre todo el buen amigo Antonio que se desplazó desde Cádiz. Un saludo a todos y gracias por ser como sois y lo que habeis sido en mi vida. Podría escribir un libro bastante gordo pero los sentimientos me ahogan…así que, saludos desde Tauri donde esperaré a que llegue nuestro 50 aniversario en el que espero que seamos más…
PD: os dejo un enlace al blog de mi buen amigo José Antonio que se me adelantó (como siempre me ocurre) al hacer su crónica de la noche.